La escena es clara: un bar junto al mar en la costa amalfitana, un whisky escocés bien servido, el sol bajando en el horizonte… y en la muñeca, un guardatiempo que no compite con el entorno, sino que lo acompaña. Esa es la aspiración detrás del nuevo Tonda PF Sport Chronograph, según explicó Guido Terreni, CEO de Parmigiani Fleurier: “Una fusión entre excelencia mecánica y la elegancia informal del estilo de vida estival”.
La caja, de oro rosa de 18 quilates, presenta proporciones generosas (42 mm de diámetro y 12,9 mm de grosor), lo que le aporta la presencia que se espera de un reloj deportivo, sin comprometer la elegancia. A ello se suma un bisel estriado con 160 muescas (frente a las 225 de su primo más urbano, el Tonda PF clásico), y un conjunto de pulsadores y corona también en oro rosa, bien integrados en la silueta del reloj.
Esfera sandstone y simetría sin fecha
La esfera apuesta por un tono arena pálido (sandstone), trabajado con un guilloché “Clou Triangulaire” —más anguloso y moderno que el tradicional “Grain d’Orge”— que genera juegos de luz sutiles y refinados. El gran acierto: la eliminación de la ventana de fecha, lo que realza la simetría del diseño tricompax y libera la lectura visual. Las subesferas comparten el color arenoso con suaves contrastes, y los índices aplicados en oro rosa están discretamente rellenos de Super-LumiNova negra.

Las manecillas delta esqueletizadas, ya un sello de la casa, adoptan un perfil algo más robusto y puntas luminiscentes, reforzando su vocación deportiva sin perder distinción.
Corazón mecánico: precisión suiza certificada
El motor de esta pieza es el calibre automático PF070, un cronógrafo de rueda de pilares certificado por el COSC, con frecuencia de 5 Hz y una reserva de marcha de 65 horas. El fondo de zafiro permite admirar la masa oscilante esqueletizada de oro rosa de 22 quilates, cuya decoración minuciosa —con biselados pulidos y acabados satinados— honra los estándares de la alta relojería independiente.
Este movimiento, que ya ha demostrado su fiabilidad y sofisticación en otros modelos de la colección, refuerza la dualidad de la pieza: técnica de alto nivel con estética contenida.
De la costa al club, sin cambios de muñeca
El brazalete de caucho de alta calidad, con textura tipo Cordura, es tan cómodo como visualmente coherente con el resto del reloj. Tonalmente emparejado con la esfera, añade un matiz deportivo que no desentona ni en cubierta de un yate ni en un almuerzo informal en Saint-Tropez.

Con una resistencia al agua de 100 metros, el Tonda PF Sport Chronograph no es sólo una pieza contemplativa: se puede llevar con naturalidad en contextos más activos, sin perder su identidad como reloj de lujo.
CHF 49.000 (52.500 €)
Disponible por 49.000 francos suizos, esta edición del Tonda PF Sport Chronograph se posiciona como una pieza para conocedores: quienes entienden que el verdadero lujo no necesita estridencias, sino coherencia, detalle y una ejecución impecable.
Parmigiani, que desde 2021 ha sabido consolidar su renacimiento con colecciones como la Tonda PF Micro-Rotor o el reciente GMT Rattrapante, reafirma aquí su filosofía: lujo esencial, mecánica impecable y una estética silenciosamente poderosa. En tiempos de relojes que buscan llamar la atención en cada esquina, esta pieza apuesta por el camino menos transitado —y más distinguido.
También te puede interesar
-
El nuevo Breitling Chronomat y el regreso del brazalete integrado
-
Longines revive el espíritu de 1959 con el nuevo Legend Diver 59
-
Royal Pop, así es el desafío de Audemars Piguet y Swatch
-
Longines HydroConquest Glasgow 2026: la consolidación del cronometraje deportivo
-
El Patek Philippe Cubitus Perpetual Calendar Skeleton 5840P: la culminación técnica de una forma
