Lanzado por primera vez en 2009, el Zeitwerk fue un hito: un reloj mecánico con visualización digital saltante que, en lugar de manecillas, recurre a discos para indicar horas y minutos con una precisión absoluta. Esta arquitectura, respaldada por un complejo mecanismo patentado, no sólo desafió los códigos clásicos de la relojería sino que abrió una nueva vía para quienes buscan innovación sin renunciar al linaje artesanal.
La versión con fecha —introducida en 2019— incorpora además una solución visualmente hipnótica: un anillo de cristal impreso que rodea la esfera con los números del 1 al 31. Una ventanilla coloreada debajo avanza diariamente, destacando en rojo el día actual y permitiendo una lectura inmediata del progreso del mes.

Oro rosa, esfera gris y una nueva presencia
Tras su debut en oro blanco, el Zeitwerk Date se presenta ahora en una versión de oro rosa de 18 quilates, con esfera gris y los clásicos puentes en plata alemana. La disposición horizontal de los discos —horas a la izquierda, minutos a la derecha— garantiza una legibilidad intuitiva, mientras que la subesfera de segundos y el puente frontal conectan visualmente la ingeniería interna con el diseño exterior.
Cada minuto, con un clic seco y elegante, los discos giran con la precisión de un resorte. A medianoche, el espectáculo se multiplica: los tres discos saltan al unísono junto al anillo de fecha, una demostración de fuerza contenida y control micromecánico que, según Anthony de Haas, director de desarrollo de producto de la manufactura, “casi puede sentirse a través de la caja”.
Movimiento L043.8: belleza en 516 piezas
El calibre L043.8 es un movimiento manual de 516 componentes con escape de fuerza constante, dos barriletes y una reserva de marcha de 72 horas. A través del fondo de cristal de zafiro, la decoración meticulosa de Lange se despliega con toda su riqueza: puentes calados, acabados en rayos de sol, inscripciones grabadas a mano y tornillos azulados.

El reloj mide 44,2 mm de diámetro por 12,3 mm de grosor y ofrece dos pulsadores: uno para corregir la fecha (a las 8h) y otro para ajustar las horas independientemente del mecanismo (a las 4h), con sistemas de embrague que evitan fricciones y aseguran longevidad mecánica.
Con esta nueva versión, A. Lange & Söhne no sólo amplía la gama estética del Zeitwerk, sino que refuerza su posicionamiento como una de las manufacturas más técnicas y coherentes del panorama relojero contemporáneo. Es una pieza que no busca gustar a todos, sino seducir a quienes valoran lo excepcional, lo preciso y lo diferente.
También te puede interesar
-
El nuevo Breitling Chronomat y el regreso del brazalete integrado
-
Longines revive el espíritu de 1959 con el nuevo Legend Diver 59
-
Royal Pop, así es el desafío de Audemars Piguet y Swatch
-
Longines HydroConquest Glasgow 2026: la consolidación del cronometraje deportivo
-
El Patek Philippe Cubitus Perpetual Calendar Skeleton 5840P: la culminación técnica de una forma
