Parador de Cuenca

El Parador de Cuenca reabre sus puertas con una imagen renovada

Tras siete meses de cierre, el Parador de Cuenca reabre este 1 de agosto con una imagen renovada y el objetivo claro de consolidarse como enclave patrimonial, artístico y turístico de referencia. Situado en el emblemático convento de San Pablo, el establecimiento retoma su actividad tras una primera fase de rehabilitación impulsada por Paradores y Turespaña, enmarcada dentro del plan nacional de inversión turística con fondos europeos.

Con una inversión total de 1,3 millones de euros por parte de Paradores, la intervención ha combinado mejoras técnicas —como la renovación de la sala de calderas y el aparcamiento— con una profunda transformación estética que afecta tanto a las 63 habitaciones como a las zonas comunes. El proyecto de interiorismo, presupuestado en 616.000 euros, apuesta por materiales nobles, líneas puras y una reinterpretación contemporánea del pasado monástico del edificio.

La actuación ha prestado especial atención a elementos como el claustro acristalado, la cafetería ubicada en la antigua capilla y la piscina exterior con vistas al cañón del Huécar, convertidos ahora en espacios de contemplación y confort.

Arte contemporáneo en el corazón del convento

Uno de los ejes diferenciales del proyecto ha sido el refuerzo de la dimensión artística del Parador, consolidando su conexión con el legado del Grupo Cuenca y el arte abstracto español. La reapertura incorpora nuevas obras de Gustavo Torner y Fernando Zóbel, cofundadores del Museo de Arte Abstracto ubicado en las Casas Colgadas. También se suman piezas de Gerardo Rueda y la obra monumental La Serie Malevich de Julián Casado, expuesta en el claustro del convento.

Este enfoque artístico no es menor: Cuenca es uno de los polos históricos del arte contemporáneo español, y el Parador contribuye activamente a esa vocación cultural, alineando hospitalidad y patrimonio.

Un mirador hacia el futuro

La reapertura coincide con la continuación de las obras de rehabilitación exterior que ejecuta Turespaña, con una inversión adicional de 2,4 millones de euros procedentes de fondos europeos. Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la restauración de la Torre del Aljibe, que se convertirá en un mirador público con vistas panorámicas sobre el casco antiguo y las Casas Colgadas.

Este proyecto se complementa con la consolidación estructural de la muralla exterior, la modernización de la iluminación monumental y la redacción de un plan director de conservación, que definirá las líneas maestras de preservación del inmueble a medio y largo plazo.

Impulso al turismo

La reapertura del Parador de Cuenca forma parte del plan estratégico de renovación de la red de Paradores, orientado a modernizar su oferta sin renunciar al carácter patrimonial. Según datos oficiales, Castilla-La Mancha ha recibido más de 200 millones de euros en inversiones turísticas en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, de los cuales once millones se han destinado a la provincia de Cuenca.

La presidenta de Paradores, Raquel Sánchez, subrayó durante su visita al establecimiento que este tipo de actuaciones buscan no solo preservar el legado histórico, sino dinamizar la economía local y posicionar a los Paradores como centros de experiencia cultural y hospitalidad de alto nivel.

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