Se trata de la segunda boutique independiente de la marca en España, después de la apertura en 2024 del establecimiento del Paseo de Gràcia en Barcelona. El espacio madrileño, de 25 m² y operado junto al distribuidor oficial Rabat, se integra en pleno corazón del barrio de Salamanca, rodeado de otras enseñas de alta relojería y lujo contemporáneo. El diseño interior responde a la estética más reciente de Tudor, con presencia destacada del rojo y el negro, una zona de bar para clientes y mobiliario pensado para exhibir piezas icónicas y lanzamientos recientes.
El nuevo punto de venta permitirá acceder al catálogo completo de la firma, incluidas ediciones especiales no disponibles en distribución multimarca, como determinadas variantes de la línea Black Bay, la colección que desde 2012 impulsó un punto de inflexión en la trayectoria de Tudor. Este catálogo, unido a su enfoque industrial y estético propio, ha convertido a la marca en una competidora directa dentro del segmento alto del reloj mecánico.
Fundada en 1926 por Hans Wilsdorf —también creador de Rolex—, Tudor nació con el objetivo de ofrecer relojería de alta calidad a un posicionamiento de precio más accesible que el de su marca hermana. Su evolución en la última década la ha situado entre las casas con mayor notoriedad dentro del mercado internacional, apoyada en colecciones como Black Bay, Pelagos, Royal o la línea clásica 1926.
La apertura de Serrano confirma el interés de la firma por mantener presencia propia en ubicaciones estratégicas y reforzar la relación con su clientela en un país donde continúa aumentando su distribución y volumen comercial.
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