Tissot recupera el RockWatch

Tissot recupera el RockWatch: el reloj de granito que marcó los años 80

La relojería suiza mira de nuevo hacia uno de sus experimentos más radicales. Con motivo del 40 aniversario de su lanzamiento original en 1985, Tissot relanza el RockWatch, un reloj con caja de piedra que en su día se convirtió en un símbolo del atrevimiento de la marca durante la crisis del cuarzo. La nueva edición, limitada a 999 piezas, está fabricada con granito procedente del macizo del Jungfrau, en los Alpes berneses.

El RockWatch nació en un contexto de incertidumbre para la relojería suiza. Mientras muchas firmas respondían a la irrupción del cuarzo con estrategias defensivas, Tissot apostó por un diseño inusual: convertir fragmentos de roca alpina en relojes. La propuesta sorprendió al mercado y se convirtió en un éxito inesperado, con cerca de medio millón de unidades vendidas a lo largo de los años 80 y 90 en diferentes versiones minerales.

Tissot recupera el RockWatch

En 38 mm

El nuevo modelo mantiene la filosofía original, pero con mejoras técnicas y un diseño actualizado. La caja, ahora de 38 mm, aloja un movimiento de cuarzo y está coronada por un cristal de zafiro antirreflectante, en sustitución del cristal mineral del modelo original. Las agujas, que en los 80 fueron rojas y amarillas inspiradas en las balizas alpinas, se han sustituido por bastones niquelados que refuerzan el aire sobrio del conjunto. Cada reloj viene numerado y se entrega en un estuche que recuerda a un bloque de granito. Su precio se sitúa en torno a los 1.095 euros.

Más allá de la estética brutalista, el relanzamiento del RockWatch conecta con una tendencia de fondo en la relojería: el interés por materiales poco convencionales, desde cerámicas híbridas hasta esferas de piedras semipreciosas. En este caso, Tissot vuelve a reivindicar la montaña como patrimonio cultural suizo. “El Jungfrau es nuestro monumento mítico, como la Torre Eiffel para Francia o el Big Ben para Reino Unido”, explicó Sylvain Dolla, CEO de Tissot, al presentar el modelo.

Tissot recupera el RockWatch

Un objeto emocional

La elección del granito extraído durante trabajos de mantenimiento en el túnel del Jungfrau aporta además un relato de sostenibilidad y autenticidad, reforzando el carácter singular de cada pieza. “Hoy se trata más de un objeto emocional que de un reto técnico”, subrayó Dolla.

Con este lanzamiento, Tissot amplía su serie de reediciones de inspiración vintage, tras el éxito del PRX, y confirma que parte del atractivo actual de la relojería pasa por rescatar íconos de archivo capaces de dialogar con las sensibilidades contemporáneas. El RockWatch vuelve, pero lo hace cargado de memoria, diseño y un fragmento literal de la montaña suiza en cada muñeca.

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