El diseño interior refuerza esa dualidad entre herencia y modernidad. En la planta principal, los visitantes son recibidos por las colecciones femeninas más emblemáticas de la casa —Happy Sport, Ice Cube, Happy Hearts y Happy Diamonds Icons—, expuestas bajo una luminaria veneciana de cristal de Murano creada por Barovier & Toso, símbolo del compromiso de Chopard con la artesanía y la cultura material.
El recorrido conduce después al espacio dedicado a la Alta Relojería masculina, donde la colección L.U.C. encarna la maestría técnica y la discreta elegancia de la manufactura suiza. Aquí, los tonos suaves y los materiales nobles componen un entorno pensado para la contemplación más que para la exhibición, en línea con la noción de lujo silencioso que la firma ha cultivado durante décadas.
Diseño elegante y atemporal
Uno de los elementos centrales de la nueva boutique es el uso arquitectónico de los espejos, que generan profundidad y continuidad visual entre los diferentes ambientes. Este recurso no es puramente decorativo: actúa como metáfora de las múltiples facetas de una joya y de la identidad de Chopard, capaz de reflejar tradición, innovación y sensibilidad artística.

El salón de Alta Joyería, concebido como un espacio íntimo y femenino, rinde homenaje a Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística de la Maison. Tonos amatista, una obra mural inspirada en un diamante talla cojín —realizada en colaboración con el estudio milanés Fabscarte— y un discreto bar al fondo crean un ambiente que une exclusividad y calidez doméstica.
Experiencia íntima
En la planta inferior, el Gentlemen’s Club propone una experiencia más privada, dedicada al universo masculino y al arte de vivir. Concebido como un refugio para coleccionistas y conocedores, este espacio ofrece un entorno reservado para disfrutar del arte relojero en un contexto de discreción y confort.

Con su apertura en Madrid, Chopard suma un nuevo punto de referencia a su red internacional de boutiques, que incluye enclaves como Place Vendôme en París, la Quinta Avenida de Nueva York o el Paseo de Gracia de Barcelona. Cada una de ellas comparte una misma vocación: ofrecer una experiencia inmersiva donde la elegancia no reside solo en el objeto, sino en la atmósfera que lo rodea.
Para celebrar esta inauguración, la Maison lanza dos ediciones exclusivas inspiradas en la capital española. La primera, una versión especial de la colección Ice Cube, sustituye los diamantes por espinelas de color carmesí en alusión al estandarte madrileño. La segunda, el L.U.C XPS 1860 Officer “De Madrid al Cielo”, es un reloj de edición limitada a siete unidades que rinde homenaje al escudo y los colores de la ciudad.
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