El calendario perpetuo es una de las funciones más valoradas por coleccionistas y amantes de los relojes. Nacido en el siglo XVIII, su sistema permite ajustar de manera automática la duración de los meses y los años bisiestos durante ciclos de 48 meses. La única corrección manual necesaria se producirá en el año 2100, cuando la convención astronómica elimine el día bisiesto para mantener la alineación con el tiempo solar.
Para Audemars Piguet, esta complicación tiene un valor histórico especial. En 1978 presentó el calibre 2120/2800, considerado entonces el calendario perpetuo más delgado del mundo. Esa innovación marcó un hito en la relojería contemporánea y situó a la casa entre los referentes de la alta complicación.

De los 41 mm a un formato más contenido
En la primera mitad de 2025, la firma lanzó el calibre 7138, fruto de cinco años de trabajo. Este movimiento eliminó la necesidad de correctores laterales al permitir todos los ajustes directamente desde la corona, un avance práctico que además preserva la estética de la caja. Ahora, con motivo de su aniversario, Audemars Piguet introduce una versión derivada: el calibre 7136. Este prescinde del calendario semanal, lo que permite integrar la complicación en cajas de 38 mm.
El diseño de los nuevos calibres busca tanto la ergonomía como la legibilidad. La disposición de los contadores se ha reorganizado: la fecha se ubica a las 12 horas, el día a las 9 horas y el mes junto al año bisiesto a las 3 horas. A las 6 horas se mantiene la indicación de la fase lunar, representada con imágenes realistas de la NASA. El sistema de corona incluye cuatro posiciones distintas, lo que facilita el ajuste de hora, fecha, mes, año, día de la semana y fases lunares sin herramientas adicionales.

Tres referencias para el aniversario
La manufactura ha presentado tres modelos que integran el calendario perpetuo en este nuevo diámetro. El primero es un Code 11.59 by Audemars Piguet, realizado en oro rosa de 18 quilates con esfera verde guilloché diseñada junto al artesano Yann Von Kaenel. El motivo de círculos concéntricos con microperforaciones aporta profundidad y luminosidad al conjunto, que se completa con agujas e índices de oro rosa luminiscentes y una correa de piel de aligátor verde.
La colección incluye también dos Royal Oak Perpetual Calendar de 38 mm. La primera versión, en acero inoxidable, combina una caja y brazalete integrados con esfera azul claro Grande Tapisserie y contadores acaracolados, acompañados por agujas de oro blanco e índices rodiados. La segunda, en oro rosa de 18 quilates, apuesta por una estética más cálida con esfera Grande Tapisserie beige, contadores en el mismo tono y una fase lunar azul que aporta contraste visual.

Tradición, ergonomía y apertura de público
El lanzamiento no se limita a la cuestión técnica. Según Ilaria Resta, CEO de Audemars Piguet, el objetivo de la manufactura es acercar las altas complicaciones a un público más amplio, rompiendo con la idea de que este tipo de relojes están reservados a clientes masculinos. La reducción de tamaño responde a una demanda creciente de coleccionistas que buscan piezas de alto nivel en formatos más versátiles.
Además, la decisión de conmemorar el 150 aniversario con esta complicación no es casual. El calendario perpetuo refleja el dominio técnico de la relojería suiza y al mismo tiempo su vínculo con la astronomía, una disciplina que ha guiado el desarrollo de relojes durante siglos. La miniaturización de esta función en 38 mm simboliza la capacidad de la industria para reinterpretar su herencia en clave contemporánea.

Un aniversario que mira hacia el futuro
Los tres nuevos modelos no solo amplían la oferta de Audemars Piguet, sino que consolidan el papel de la manufactura como innovadora en complicaciones clásicas. Con calibres patentados, sistemas de ajuste simplificados y un enfoque en la ergonomía, la casa demuestra que tradición y modernidad no son conceptos opuestos.
Audemars Piguet ha elegido celebrar su siglo y medio de historia con una pieza que condensa siglos de astronomía y relojería en apenas 38 milímetros de diámetro. Una propuesta que, más allá de la conmemoración, apunta a los retos y oportunidades de la relojería de lujo en la próxima década.
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