Ferrari ha anunciado la subasta de una unidad fuera de todo catálogo: el Daytona SP3 “599+1”, el único ejemplar adicional producido más allá del cupo limitado de 599 unidades de la serie. Esta pieza será subastada por Sotheby’s y su precio de partida se sitúa por encima de los 3,5 millones de dólares, aunque se espera que supere ampliamente esa cifra.
Pero su singularidad no se limita al número de chasis. Esta unidad ha sido concebida como una pieza única tanto estética como simbólicamente: un gesto de alto impacto con fines solidarios. La totalidad de lo recaudado será destinada a la Fundación Ferrari, orientada a programas educativos en Italia y otros países.
Una configuración sin precedentes
El SP3 “599+1” exhibe una configuración asimétrica de gran contraste visual: lado derecho en Giallo Modena, lado izquierdo en carbono negro expuesto, todo ello rematado por el logotipo Ferrari a gran escala, que recorre la carrocería de punta a punta —una licencia inédita en modelos de calle de la firma.
En el interior, la división Ferrari Tailor Made ha elevado aún más el carácter icónico de esta unidad:
- Tapicería textil hecha a partir de neumáticos reciclados
- Motivos de fibra de carbono inspirados en banderas de cuadros
- Cinturones y costuras amarillas
- Volante en Alcántara con levas F1
- Y una placa exclusiva “599+1” que sella su condición irrepetible

Un V12 con alma de los 60
Como el resto de su serie, este Daytona SP3 monta un motor V12 atmosférico de 6.5 litros, capaz de desarrollar 829 CV sin ningún tipo de apoyo híbrido, alcanzando los 100 km/h en 2,85 segundos y los 200 km/h en apenas 7,4. Un coche que mira al futuro desde una fidelidad absoluta al placer de conducción más clásico.
Inspirado en los prototipos de resistencia de los años 60 —en particular el legendario Ferrari 330 P3/4, ganador de las 24 Horas de Daytona en 1967—, el SP3 es el modelo más radical de la Serie Icona, la línea de Ferrari destinada a reinterpretar con tecnología actual los capítulos más gloriosos de su historia.
Un objeto de deseo para la eternidad
Todas las unidades del Daytona SP3 fueron asignadas a clientes selectos antes incluso de que comenzara la producción. Este “599+1” es, por tanto, el único ejemplar en el mundo fuera de aquella asignación, lo que lo convierte en un activo de valor incalculable dentro del mercado de coches de colección de ultra alta gama.
Pero más allá del símbolo, de la estética y de la rareza, esta unidad encarna un gesto singular: el uso del lujo como vehículo de impacto positivo.
La subasta del “599+1” confirma una tendencia creciente entre las grandes casas: transformar lo exclusivo en lo ejemplar.
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