El Radisson Resort & Residences Tenerife inicia su operativa con una oferta de 241 unidades que combinan habitaciones convencionales y residencias privadas. Este formato responde a una tendencia creciente en el mercado inmobiliario-hotelero: la búsqueda de flexibilidad para estancias de larga duración sin renunciar a los estándares de un resort de lujo. La propiedad ha sido diseñada bajo una estética contemporánea que respeta la tradición arquitectónica local, distribuyendo sus edificios entre jardines tropicales para garantizar una baja densidad y una atmósfera de privacidad.
Dentro de su estructura de servicios, destaca el denominado Crown Service. Esta propuesta premium actúa como un filtro de exclusividad dentro del propio complejo, ofreciendo a los huéspedes acceso a zonas restringidas, servicios personalizados y una experiencia de estancia superior. Según la dirección del grupo, este enfoque busca atraer a un perfil de viajero que demanda tanto la desconexión profunda como un fuerte sentido de pertenencia al destino, factores clave para competir en la competitiva planta hotelera de las Islas Canarias.
Gastronomía de proximidad y bienestar laurisilva
La propuesta operativa del complejo se apoya en una oferta gastronómica que prioriza el producto de kilómetro cero. El restaurante Tremor lidera esta apuesta con una cocina de mercado centrada en ingredientes canarios e internacionales, complementada por los espacios Magma Pool Bar y Magma Cocktail Bar, diseñados para dinamizar la vida social del resort. Esta estrategia no solo busca satisfacer al huésped, sino integrar la marca en la oferta de ocio de Puerto de la Cruz, atrayendo al público local hacia sus barras de coctelería de autor.

El bienestar se centraliza en el Laurisilva Wellness Centre, un espacio dedicado a tratamientos de rejuvenecimiento y rituales de belleza inspirados en la biodiversidad insular. Este centro, junto a un gimnasio operativo las 24 horas y las áreas de solárium, refuerza el eje de wellness que define al resort. La infraestructura se completa con una red de espacios para eventos bautizados con nombres de parques naturales canarios (Anaga, Orotava, Maspalomas), equipados con tecnología de última generación para captar el segmento MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions) en un entorno de alta gama.
Impacto en el posicionamiento del destino
La apertura de este complejo bajo el sello de Radisson Hotel Group supone un respaldo a la regeneración de Puerto de la Cruz como destino de lujo en el norte de Tenerife. Al situarse cerca de puntos de alto interés patrimonial como San Cristóbal de La Laguna o el Parque Nacional del Teide, el resort actúa como un catalizador para un turismo de mayor gasto por persona. La dirección general de la propiedad ha subrayado que este hito marca una nueva etapa para la comunidad local, ofreciendo una hospitalidad de calidad que refleja la identidad y el espíritu relajado de la isla.

Este activo no solo representa una expansión de la marca en destinos vacacionales clave en España, sino que consolida la apuesta por infraestructuras capaces de albergar tanto al turista de ocio como al profesional que busca residir temporalmente en el archipiélago. El Radisson Resort & Residences Tenerife se establece como una pieza fundamental en el tablero del sector hospitality de lujo para 2026.
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