Los primeros relojes que incorporan la TH-Carbonspring son dos de los diseños más emblemáticos de la marca: el Monaco Flyback Chronograph y el Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport. Ambos modelos reflejan la tradición automovilística de TAG Heuer, combinando su legado de diseño con tecnología de última generación. La empresa ha solicitado cuatro patentes relacionadas con la nueva espiral, de las cuales una ya ha sido concedida y tres siguen en trámite.
Dos propuestas únicas
El Monaco Flyback TH-Carbonspring mantiene la icónica caja cuadrada de 39 mm, fabricada en fibra de carbono forjado, un material ligero y resistente vinculado históricamente al automovilismo. La esfera negra presenta un patrón en espiral que remite al nuevo resorte, con agujas chapadas en oro negro, lacadas en blanco, índices de carbono y Super-LumiNova® para garantizar máxima legibilidad. La corona y los pulsadores de cronógrafo refuerzan su estética tecnológica.

En su interior, el calibre TH20-60, un cronógrafo flyback automático certificado por COSC, ofrece 80 horas de reserva de marcha y resistencia al agua de hasta 100 metros. Este mecanismo refleja el compromiso de TAG Heuer con la precisión y la fiabilidad, integrando la nueva espiral de carbono que optimiza la estabilidad del movimiento frente a campos magnéticos, cambios de temperatura y golpes.
Por su parte, el Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport TH-Carbonspring adopta un enfoque similar, incorporando un bisel de carbono forjado con escala taquimétrica y un calibre TH20-61 tourbillon automático con 65 horas de reserva de marcha. La caja y la correa de caucho negro con apariencia textil consolidan su estilo deportivo, mientras que la tecnología TH-Carbonspring garantiza un rendimiento mecánico de alto nivel en condiciones extremas.
Sólo 50 unidades
Ambos modelos se producirán en edición limitada de 50 piezas numeradas y se entregarán en estuches personalizados, reforzando su carácter exclusivo y coleccionable. Con este lanzamiento, TAG Heuer no solo celebra su herencia, sino que proyecta su visión de relojería vanguardista para el siglo XXI, uniendo tradición y tecnología.

Antoine Pin, CEO de TAG Heuer, señala: “El TH-Carbonspring es un gran avance en la relojería y un hito en la historia de esta empresa de 165 años. Imagínense dedicar una década a hacer realidad una sola idea. Es un logro épico y heroico que solo una marca diseñada para ganar podría haber conseguido. Y esto es solo el principio. Hay muchas tecnologías complementarias en proyecto que se irán incorporando a nuestras colecciones”.
Emmanuel Dupas, director técnico, añade: “Hemos abierto un nuevo capítulo en la maravillosa historia de la relojería mecánica de precisión. La TH-Carbonspring combina rendimiento, fiabilidad y resistencia en un solo componente, y representa el espíritu de innovación que siempre ha caracterizado a TAG Heuer”.
Con el Monaco Flyback y el Carrera Tourbillon, la marca demuestra que la innovación puede integrarse en modelos icónicos sin perder la identidad histórica. Además, refuerza su posición frente a competidores de alta relojería que también apuestan por la tecnología avanzada y la exclusividad, como MB&F o H. Moser & Cie.
Este lanzamiento subraya la estrategia de TAG Heuer de impulsar la investigación y desarrollo interna, materializando tecnologías propias que aportan ventajas técnicas únicas y que consolidan su reputación de marca innovadora, resistente y visionaria.
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